Alamut, secta de los asesinos



Alamut, el nido de las águilas, era una fortaleza situada en lo alto de un escarpado risco a 1.800 metros en medio de montañas. Estaba muy cerca del mar Caspio, en la sierra de Elburz dominando un valle de tierras fértiles, cerrado, rodeado de paredes montañosas y cuyo unico acceso era por un serpenteante y pedregoso sendero en lo alto de los precipicios que rodeaban el río que descencía por el valle.

Todas estas características le daban una posición privilegiada para la defensa del lugar.


La fortaleza fue tomada en el año 1090 por ismailíes dirigidos por el mítico Viejo de la Montaña, fundador de la secta de los asesinos.

Hasan al-Sabbah nació en Persia a mediados del siglo XI, decidió estudiar el Corán y dedicarse a la vida religiosa e influenciado por otros estudiosos que convivieron con él, se hizo seguidor de  una secta chiíta, los ismaelitas y decidió propagar esa corriente ideológica haciéndose misionero y captando todo tipo de fieles. Declaró la guerra a los otomanos selyúcidas que eran sunitas y a finales del siglo X, tras un conflicto con el califato fatimí de El Cairo, los ismailíes del norte de Persia se escinden y serán llamados desde entonces nizaríes, llegando a extenderse hasta las costas del Mediterráneo oriental.

Hasan creía que las personas eran fácilmente influenciables si se seguían los pasos adecuados y comenzó a trabajar con la manipulación mental.
De él se hizo un mito, se le atribuyeron milagros y prodigios, así como el dominio de artes esotéricas.

Como líder de la secta de los nizaríes, fue conocido bajo el título de “Viejo de la Montaña”, título que también se le otorgó a todos sus sucesores como líderes de la secta.




Nizaríes, hashashins, hassassins, hashishitas, eran los diferentes nombres con los que se conocía a esta secta.

El termino "Hashashins" no se sabe seguro si podía significar seguidor de Hasan o puede ser el origen del actual término “asesino” en la mayoría de los idiomas de occidente.
“Hashashin” parece que puede significar bebedor de hachís, puede ser que sus enemigos los llamarán de esta manera despectivamente debido a que las técnicas que se utilizaban para controlar a sus adeptos se basaban en convertirlos en adictos a esta sustancia.  
La leyenda les consideraba guerreros suicidas que actuaban tras una formación en la que se incluían rituales en los que el hachís estaba presente y modificaba su conducta.


Alamut fue el centro neurálgico de la secta nizarí. La leyenda cuenta que dentro de la fortaleza se crearon los jardines más bellos conocidos, con las mujeres más sensuales que se podía imaginar. Marco Polo menciona que se creó allí un auténtico paraíso llamado “El Jardín de Alá", aunque se duda de la veracidad del mismo.

Desde Alamut los nizaríes se destacaron por la práctica del homicidio político, hasta el punto de que a pesar de su escaso número aterrorizaron durante siglos a los gobernantes de Persia y Siria.


Con sus técnicas para modificar la conducta humana, el Viejo de la Montaña fue ganando adeptos hasta el punto de dar su vida por él a través del uso de la religión. 

Al nuevo integrante de la secta se le raptaba y era llevado a la fortaleza de Alamut donde vivía a cuerpo de rey y disfrutaba de los placeres carnales de todo tipo durante varios años rodeados de mujeres, hachís, sirvientes… para que se convencieran de que habían llegado al Jardín de Alá. 
Los súbditos, cuando despertaban del efecto de las drogas, creían realmente haber viajado al paraíso y no dudaban en hacer cualquier cosa que les mandase su lider, ya que así, y sólo así, podrían volver.


Una leyenda cuenta como un visitante a Alamut habló con Hasan. Este visitante decía tener el ejército más poderoso y que en cualquier momento podría derrotar a los nizaríes, ya que su ejército tenía 10 veces más hombres. Hasan le contestó que su ejército era en verdad el más poderoso, y para demostrarlo le dijo a uno de sus hombres que se arrojara desde lo alto del castillo en el que se encontraban. El hombre lo hizo. Sorprendido, el visitante no tuvo más que reconocer que Hasan tenía el ejército más poderoso, porque hacían cualquier cosa a una orden suya.


Los Hashashin no formaban un ejército regular, pero constituían una organización perfectamente jerarquizada, y todos los integrantes recibían una dura formación en el adiestramiento militar junto a un adoctrinamiento absoluto, que hacía a los adeptos totalmente fieles a la secta. Se formaban tanto en el arte del combate como en estudio de la religión fatimí, siendo unos guerreros religiosos. Algunos les consideraban los templarios del Islam ya que, como estos, también formaban una orden con diversos grados de iniciación.


La estructura jerárquica de la secta estaba encabezada por el “Viejo de la Montaña”, los Dais, los Refik, los Fedayines y los Lassik.
Actuaban en grupos de seis hombres, que eran los fedayines (“Jidawis”, “Fida’is” o “Fidawis”).
El Viejo de la Montaña enviaba a estos grupos para ejecutar sus acciones, normalmente de asesinato o amenaza. Su total desprecio por su vida les convertía en armas letales. Además, no sólo esta característica suicida les hacía casi imparables, También eran buenos guerreros. 
Los fedayines no solían atacar sin más, salvo que su líder se lo dijera. Normalmente eran minuciosos y pacientes, podían pasar años hasta que cumplían su misión. Eran capaces de infiltrarse en cualquier ciudad durante meses o años hasta acercarse lo suficiente al objetivo y aniquilarlo sin levantar sospecha, se iban acercando poco a poco a su víctima, estudiaban su comportamiento y, a veces, incluso se convertían en siervos suyos para poder sacar información. 
Hasan al-Sabbah no buscaba sólo la eliminación física del adversario, sino crear un estado de miedo general.


Se dedicaban al asesinato político con gran éxito, pero buena parte de la corte y del pueblo los detesta por sus simpatías por los cruzados. Esta relación de cuasi amistad se debía a su odio común hacia los sunitas, hasta el punto que preferían a los cristianos, antes que a sus enemigos de religión.

Su primera victima fue Nizam Al-Mulk, gran visir del sultán selyúcida Malîk shah.

También intentaron asesinar por dos veces al que sería héroe del Islam frente a los cruzados, al unificador del Imperio desde Egipto a Persia, Saladino. 
Cuenta la leyenda que este intentó tomar la fortaleza de Alamut, sin conseguirlo. Algunos relatan que el mismo jefe de la secta se coló en su tienda de campaña dejándole en su almohada una nota, clavada con un puñal, mientras dormía donde ponía: “estas en nuestras manos”. Sea por lo que sea, lo cierto es que Saladino retiró el asedio e intentó llevarse bien con ellos. 


Su primera víctima no musulmana fue el rey de Jerusalén Conrado de Monferrat, al que asesinaron en 1192.

Además de las conductas conocidas, algunas leyendas hablan de la secta como una organización esotérica que utilizaba rituales extraños y prácticas ocultistas. Se decía también que los fedayines usaban la magia para lograr sus objetivos. Al parecer los nizaríes creían en el carácter esotérico del Corán y dedicaban gran parte de su tiempo en estudiar un posible mensaje oculto en sus líneas.



Tras la muerte de Hasan-i Sabbah su cargo fue ocupado por diversos “Viejos de la Montaña” que siguieron practicando sus creencias y sus asesinatos.

Pero la decadencia de la secta llegó cuando los mamelucos tomaron el poder en Egipto y dirigidos por Baybars, consiguieron diezmar sus fortalezas.
El último Jeque de la secta fue Rukn al-Din Khurshah, bajo cuyo mandato las últimas fortificaciones, incluída la legendaria fortaleza de Alamut, fueron destruidas por los mongoles descendientes de Gengis Kan en su larga marcha hacia la conquista de todo Oriente Medio.


9 comentarios:

  1. Bueno muy bueno y fascinante!

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  2. Totalmente errado e ignorante artículo sobre Alamut y el ismailismo nizari...

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    1. iluminanos porfavor

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    2. Pues si esta errado, podías indicarnos o poner un link a otro articulo q sea más veraz no?

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    3. vete al PITO .l.

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  3. Interesante articulo yo no me explicaba porque esta gente cuando da discursos o escribe libros me daba la impresion de que se drogaba porque una persona en sus cabales no habla de esa manera Saludos.

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