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Tristán de Acuña, el lugar habitado mas remoto del mundo

"La gran isla, cuando el ambiente es puro, es visible a distancia de 85 a 90 millas. El contramaestre, que la había visitado varias veces, me dio acerca de la isla algunas noticias que transcribo.
Tristán de Acunha está situada al Sur de la zona de los vientos regulares del Suroeste. Su clima es dulce y húmedo; su temperatura moderada, no bajando de 25º Fahrenheit (unos 4º c. bajo cero), ni elevándose más de 68º (20º c. sobre cero). Los vientos dominantes son el Oeste y el Noreste, y durante el invierno, Agosto y Septiembre, los del Sur.
La isla fue habitada desde 1811 por el americano Lambert y varios otros del mismo origen, equipados para la pesca de los mamíferos marinos. Después de ellos instaláronse allí soldados ingleses, encargados de vigilar los mares de Santa Elena, y no partieron hasta la muerte de Napoleón en 1821.
Treinta o cuarenta años después, Tristán de Acunha ha contado con un centenar de habitantes de bastante buen tipo, europeos, americanos y holandeses del Cabo, y la república se ha establecido con un patriarca por jefe, aquel de los padres de familia que tenía más hijos, y el grupo, en fin, ha acabado por reconocer la soberanía de la Gran Bretaña.
Pero todo esto ha sucedido después del año 1839, durante el  cual la Halbrane se disponía a dirigirse a ella.
Por lo demás, pronto debía yo advertir por mis observaciones personales que la posesión de Tristán de Acunha no valía la pena de ser disputada. Sin embargo,
«Tierra de vida» fue su nombre en el sigloXVI. Si goza de una flora especial, está representada únicamente por los helechos, los lícopos, una gramínea picante, la espartina, que tapiza la pendiente inferior de las montañas. Respecto a la fauna doméstica, los bueyes, ovejas y puercos componen su
única riqueza, y son el objeto de un comercio poco importante con Santa Elena. Cierto que no hay un reptil ni un insecto, y los bosques no abrigan más que una especie de felino poco peligroso, un gato salvaje.
El único árbol que posee la isla es un cambrón de 18 a 20 pies; pero las corrientes llevan bastante madera flotante para el consumo. En clase de legumbres no hay más que coles, remolacha, cebollas nabos y calabazas, y como frutas, peras y uvas de mediana calidad. Añado, no podría cazar allí más que gaviotas, petrales, penguinos y albatros. La ornitología de Tristán de Acunha no ofrece otras especies.
En la mañana del 5 de Septiembre fue señalado el alto volcán de la isla principal, un nevado macizo de 1200 toesas, cuyo cráter extinguido forma la cubeta de un lago de reducidas dimensiones.
Al aproximarnos al día siguiente, pude distinguir un vasto montón de escombros formado por lavas antiguas.
A aquella distancia, gigantescos fucos extendíanse por la superficie del mar, verdaderos cables vegetales de una extensión que varía de 600 a 1200 pies, y de anchura igual a la de una barrica."

Julio Verne: "La esfinge de los hielos"
(Descripción de la isla de Tristan de Acuña realizada por Julio Verne en boca de Jeorgling,  protagonista de la novela "La esfinge de los hielos").


Tristán de Acuña (Tristan da Cunha) es un archipiélago británico compuesto por varias islas, la mas grande, del mismo nombre y dos mas deshabitadas, Inaccesible y Nightingale.
Se ubica en el Atlántico sur y con la isla Gough o isla Gonçalo Alvares y la isla Ascensión, constituyen una dependencia de la isla de Santa Helena, lugar habitado más cercano a 2.173 kilómetros hacia al norte. 




En el año 1506, el navegante portugués Tristão da Cunha en un viaje de regreso de la India descubrió las islas y aunque no pudo desembarcar por el mal tiempo, a la mayor de ella le dió su nombre.
A lo largo de los siglos XVII y XVIII, tanto los franceses, los holandeses así como la Compañía Británica de las Indias Orientales pensaron en asentarse y tomar posesión de la isla, pero desistieron  ya que el acceso a la isla era muy complicado debido a su lejanía, está rodeado de acantilados de mas de 600 metros de altura y no tenía zonas cómodas donde poder amarrar.


La isla principal empezó a estar habitada de manera estable a principios del siglo XIX, cuando en 1816 fue anexionada por el Imperio Británico. Los ingleses adujeron una curiosa razón, no querían que el archipiélago fuera utilizado por los franceses como base para intentar llevar a cabo una operación de rescate de Napoleón, confinado en la isla de Santa Elena, que como hemos comentado se encuentra a 2.173 kilómetros de Tristán da Cunha.
Desde entonces ha mantenido una población estable de unos 280 habitantes en su asentamiento capital de Edimburgo de los siete mares (se llama así por el príncipe Alfredo, duque de Edimburgo, que visitó el lugar en su vuelta al mundo en 1867).
A lo largo de ese siglo, la isla fue usada como base temporal para balleneros y cazadores de focas estadounidenses, pero en 1876, el gobierno británico la declaró formalmente parte del Imperio Británico y en 1938 la isla fue incorporada como dependencia de Santa Helena.



Tristán de Acuña está situada en las coordenadas (37°06′S 12°16′O / -37.1, -12.267) 37º06" de latitud sur, 12º16" longitud oeste en mitad del Atlántico Sur, a 3.360 kilómetros de Sudamérica y a 2.816 kilómetros de Sudáfrica. 
La isla principal, tiene 98 km2 y un relieve muy montañoso debido a su origen volcánico. La zona donde se encuentra el asentamiento de Edimburgo es una zona llana en la costa noroccidental, se llama "The Hillpiece", El pico más alto es el Queen Mary, un volcán de 2.062 m de altura, que está situado en el centro de la isla principal y se encuentra cubierto por la nieve durante el invierno. También es la montaña más alta del Atlántico Sur. 
El clima es del tipo marino subtropical, con pequeños cambios de temperatura entre el invierno y el verano. 


La isla Inaccesible, de 10 km2 y la isla Nightingale con sus dos islotes próximos, Middle y Stoltenhoff, de 2 km2, están situadas a 35 kilómetros al suroeste de Tristán de Acuña, mientras que la isla Gough (también conocida como isla Gonçalo Alvares) se encuentra más alejada, a unos 395 kilómetros al sureste de la deTristán.

Isla Inaccesible

Isla Nightingale

Tristán de Acuña es el lugar habitado más remoto, el mas alejado de cualquier otro lugar habitado de la Tierra.

Actualmente la agricultura sigue siendo la principal base económica de la isla junto con la pesca y a la venta de sellos.

Charta lintea

"Quiero ver esa copia en griego, probablemente realizada por un árabe, o por un español, que tú encontraste cuando, siendo ayudante de Paolo de Rimini, conseguiste que te enviaran a tu país para recoger los más bellos manuscritos del Apocalipsis en León y Castilla. Ese botín te hizo famoso y estimado en la abadía y te permitió obtener el puesto de bibliotecario, cuyo titular debía haber sido Alinardo, diez años mayor que tú. Quiero ver esa copia griega escrita sobre pergamino de tela, material entonces muy raro, que se fabricaba precisamente en Silos, cerca de tu patria, Burgos. Quiero ver el libro que robaste allí, después de haberlo leído, porque no querías que otros lo leyesen, y que has escondido aquí, protegiéndolo con gran habilidad, pero que no has destruido, porque un hombre como tú no destruye un libro: sólo lo guarda, y cuida de que nadie lo toque. Quiero ver el segundo libro de la Poética de Aristóteles, el que todos consideran perdido, o jamás escrito, y el que guardas quizás la única copia".

Umberto Eco: "El nombre de la rosa".



"Pergamino de tela", este es el significado en castellano de "charta lintea".

Esta entrada es simplemente un pequeño homenaje a la novela de Umberto Eco y a este pasaje en particular, que cuando lo leí por primera vez me llenó de curiosidad ya que no conocía nada sobre este tema, sobre muchos otros tampoco, pero este fue uno de los que mas me impactó.

Creo que sería bueno un pequeño inciso en plan general sobre la creación de libros en la Edad Media. 
Se tiene constancia de la producción de códices desde la época de los romanos en el siglo I D.C. y  se puede dar por terminado en el siglo XV con el nacimiento y expansión de la imprenta. 
El "scriptorium" era el lugar donde los amanuenses copiaban escritos anteriores o escribían escuchando a un lector que les dictaba, este proceso de copia fue clave para que el latín pasase a otras lenguas romances y en concreto a la creación de los primeros vestigios del castellano, las glosas que son las anotaciones que se hacían en los márgenes de los códices, ya en lengua romance.
Se hacían tantas copias como copistas hubiera y estos dejaban partes en blanco en sus copias  para los trabajos de los miniaturistas, iluminadores, etc.  Una vez que estos ultimaban su trabajo, el proceso de la creación del códice terminaba con la encuadernación, uniendo los cuadernos con una tira de cuero al lomo y se forraban con dos tablas de madera, generalmente de nogal, a veces cubierta de piel que se cosían con nervios de buey.
La palabra “cuaderno” parece que proviene del número de hojas del códice más usado , el de cuatro hojas de pergamino dobladas por la mitad, equivalente a dieciséis páginas y el proceso llevaría el nombre de “encuadernar”.
Este es un proceso de creación de códices arduo, laborioso y todo artesanal y la escasez de pergamino justifica el cuidado de los bibliotecarios hacia los fondos de sus bibliotecas. 


Dentro de la técnica de creación destaca la técnica del palimpsesto, que consiste en raspar el códice para escribir de nuevo sobre él. Esta técnica acabó con muchas obras de la antigüedad clásica. 
En un principio se pensó que se aplicaba a obras de menor interés o las que debido a su antigüdad iban haciéndose mas difíciles de leer, pero los críticos aseguran que muchas obras de autores paganos sufrieron los efectos del borrado con objeto de volver a escribir sobre el códice obras cristianas. 

En la novela se hace mención a ese cuidado que los bibliotecarios tenían hacia los fondos  de la biblioteca y el control de acceso, así como el proceso y las intrigas para acceder al puesto de bibliotecario. 
Surge la duda sino hubiese sido mejor para Jorge de Burgos en la novela haber aplicado la técnica del palimpsesto en el libro protagonista en vez de usar el veneno, pero en la propia novela da solución a la duda y es uno de los alicientes mas interesantes ya que el pergamino de tela debía de ser muy caro, frágil y se usaba poco, es por ello que quizá no aguantase la técnica del raspado: 



"....el pergamino era raro... más blando que los otros. El modo en que la primera página estaba gastada, y casi se deshacía, era... en suma, muy extraño.
-Extraño: también Severino usó esa palabra -dijo Guillermo.
-El pergamino no parecía pergamino... Parecía tela, pero muy delgada... -seguía diciendo Bencio.
-Charta lintea, o pergamino de tela -dijo Guillermo-. ¿Era la primera vez que lo veías?
-He oído hablar de él, pero creo que nunca lo he visto. Dicen que es muy caro, y frágil. Por eso se usa poco.
"

En definita, una gran trama para una gran novela que recomiendo leer y no voy a ahondar mas en ello, para no desvelar mas misterios y mas temas que pueden sacarse de su lectura. Como he dicho es un homenaje y un acercamiento a un hecho que me resultó muy curioso.

Saqueo de Constantinopla de 1204

No quiero hacer con esta entrada una descripción histórica de lo que fue la Cuarta Cruzada en la que se desarrolla la destrucción de Constantinopla ni de Las Cruzadas, es sólo una pequeña y somera aproximación de lo que fue el saqueo en si de la ciudad. 


Como he dicho, nos ubicamos historicamente en La Cuarta Cruzada, entre los años 1198 (año de la convocatoria de la Cruzada) y 1205.
Como el resto de Cruzadas, esta se organizó para reconquistar Tierra Santa pero acabó con la destrucción y el saqueo de la capital del Imperio Bizantino, un saqueo perpetrado por cristianos latinos sobre cristianos griegos. Se considera esta el saqueo y la destrucción de la ciudad como el verdadero cisma de la Cristiandad, entre cristianos ortodoxos y cristianos latinos.

Por una serie de avatares, casualidades e intereses entre el Imperio Germánico, el Imperio Bizantino, Venecia, Hungría...el pretendiente al trono del Imperio Bizantino, Alejo, solicitó ayuda al ejército cruzado para que le ayudase a conquistar el trono.
Finalmente así fue y el ejército cruzado se encontró frente a Constantinopla el 24 de Junio del año 1203.
Tras una serie de batallas, se llegó a un acuerdo y Alejo y el que fuera depuesto emperador anterior al actual, serían coronados co-emperadores, con lo cual terminaba la labor del ejército cruzado, pero Alejo no podía cumplir las promesas que había hecho a venecianos y cruzados.
En febrero de 1204 los cruzados dieron un ultimatun a Alejo y este confesó que no podía cumplir los acuerdos prometidos con lo cual se propusieron el asalto de la ciudad.

Tras unos intentos fallidos, la ciudad fue finalmente asaltada y saqueada durante varios días. 



Los cronistas se hacen eco de las atrocidades perpetradas por los conquistadores. Del saqueo no se libraron las iglesias ni los monasterios, y en la misma Santa Sofía fueron destruidos el iconostario (la pared que va desde la parte septentrional a la meridional en un templo ortodoxo, y en la que se colocan los iconos) de plata y varios libros y objetos de culto.


Según relata Nicetas Coniates (historiador bizantino de la época): 

Destrozaron las santas imágenes y arrojaron las sagradas reliquias de los mártires a lugares que me avergüenza mencionar, esparciendo por doquier el cuerpo y la sangre del Salvador [...] En cuanto a la profanación de la Gran Iglesia, destruyeron el altar mayor y repartieron los trozos entre ellos [...] E introdujeron caballos y mulas a la iglesia para poder llevarse mejor los recipientes sagrados, el púlpito, las puertas y todo el mobiliario que encontraban; y cuando algunas de estas bestias se resbalaban y caían, las atravesaban con sus espadas, ensuciando la iglesia con su sangre y excrementos.
Una vulgar ramera fue entronizada en la silla del patriarca para lanzar insultos a Jesucristo y cantaba canciones obscenas y bailaba inmodestamente en el lugar sagrado [...] tampoco mostraron misericordia con las matronas virtuosas, las doncellas inocentes e incluso las vírgenes consagradas a Dios.

 
Anne Rice en su novela "Memnoch el Diablo" hace una descripción muy épica y descriptiva del saqueo y destrucción de Hagia Sofia:


"De pronto choqué violentamente contra un muro y aterricé en el suelo.
Junto a mí pasaron unos caballos que casi me rozaron la cabeza con sus cascos, haciendo que las piedras despidieran chispas. Ante mí yacía una mujer con el cuello partido, la cual sangraba por la nariz y las orejas. La gente huía despavorida. Percibí de nuevo el olor a excrementos mezclado con sangre.
Me encontraba en una ciudad en guerra. Los soldados saqueaban viviendas y comercios y arrastraban a sus víctimas por las calles, mientras los gritos resonaban entre los muros de la ciudad y las llamas se alzaban por doquier, casi chamuscándome el cabello.
«¡El velo!», exclamé, palpándolo con la mano para asegurarme de que aún lo llevaba oculto entre la camiseta y el chaleco. De repente un soldado me propinó una patada en la sien y caí de bruces sobre los adoquines del suelo.
Al levantar la vista comprobé que no estaba en una calle, sino en una inmensa iglesia con el techo abovedado y numerosas galerías formadas por columnas y arcos romanos. A mi alrededor, entre los espléndidos mosaicos dorados, yacían hombres, mujeres y niños que habían sido asesinados por los soldados. Los caballos pisoteaban sus cuerpos inertes. Un soldado agarró a un niño y lo estrelló contra un muro que había junto a mí, partiéndole el cráneo; su diminuto cuerpo cayó a mis pies como si se tratara de los restos de un animal sacrificado. Los soldados golpeaban a las gentes con sus sables, amputándoles los brazos y las piernas. Una violenta explosión de llamas inundó la iglesia de luz. Vi a hombres y mujeres que huían a través de los portones, perseguidos por los soldados. El suelo estaba empapado de sangre. La sangre se extendía por el mundo entero.
Los mosaicos dorados de los muros y el techo mostraban unos rostros que parecían petrificados ante aquella feroz matanza. Santos y más santos. Las llamas se alzaban por doquier, ejecutando una danza macabra. En el suelo yacían montones de libros ardiendo, junto a fragmentos ennegrecidos de iconos y estatuas que contrastaban con el resplandor del oro que se consumía devorado por las llamas.
—¿Dónde estamos? —pregunté.
Memnoch se hallaba sentado tranquilamente junto a mí, con la espalda apoyada en el muro de piedra.
—En Hagia Sofía, amigo mío —respondió Memnoch—. No tiene mayor importancia. Se trata de la cuarta Cruzada.
Alargué la mano izquierda para tocarlo mientras con la derecha seguía sujetando el velo contra mi pecho.
—Estás contemplando la muerte de cristianos griegos a manos de los cristianos romanos. Eso es todo. Egipto y Tierra Santa han quedado de momento relegadas a un segundo plano. Los venecianos disponen de tres días para saquear la ciudad. Ha sido una decisión política. Por supuesto, han venido con el propósito de reconquistar Tierra Santa, donde hemos estado tú y yo, pero la batalla no estaba prevista, de modo que las autoridades han permitido que las tropas campen a sus anchas por la ciudad. Son asesinos cristianos: romanos contra griegos. ¿Quieres que salgamos a dar un paseo? ¿Quieres presenciar más matanzas? Millones de libros se han perdido para siempre. Manuscritos en griego, siríaco, etíope y latín. Libros que versaban sobre Dios y los hombres.
¿Quieres que nos acerquemos a los conventos donde las monjas son sacadas a la fuerza de sus celdas por los cristianos para ser violadas? Constantinopla está siendo saqueada. Pero no tiene mayor importancia, créeme.
Permanecí tendido en el suelo, llorando, mientras intentaba cerrar los ojos para no contemplar aquella barbarie, aunque no podía dejar de ver lo que sucedía a mi alrededor; temía que los cascos de los caballos me pisotearan y me sentía abrumado por el olor a la sangre del niño asesinado que yacía junto a mi pierna, empapado como una extraña criatura marina. Lloré con amargura. Junto a mí había el cadáver de un hombre con la cabeza prácticamente separada del tronco y sobre las piedras se estaba formando un charco de sangre. Otro individuo tropezó con el cadáver, extendió una mano ensangrentada para evitar caer al suelo y al tocar el cuerpo del niño, cuya cabeza estaba totalmente aplastada, lo apartó de un manotazo." 


El saqueó de Constantinopla fue muy destructivo y duró tres días ya que era en ese momento una de las ciudades más ricas del mundo. 
El pillaje y la destrucción alcanzaron niveles insospechados y gran parte de la riqueza artística y cultural que había hecho de Constantinopla la envidia del mundo, fue dañada: las bibliotecas fueron quemadas, las iglesias destruídas y despojadas de sus ornamentos, los monumentos también destruidos o robados (como los caballos de mármol que adornaban el hipódromo, los cuales están en la plaza de San Marcos en Venecia).
 
En Abril del 1205, la cuarta cruzada fue disuelta y finalizada tras siete años sin haber cumplido su objetivo, recuperar la ciudad Santa de Jerusalén. Se produce la paradoja de que una Cruzada que originalmente fue convocada para salvar Constantinopla acabase con su destrucción.

El moderno Prometeo

El moderno Prometeo es el subtítulo de la novela "Frankenstein o el moderno Prometeo" que es una obra literaria escrita por Mary Wollstonecraft Shelley  y publicada en 1818.

En 1816, un grupo de amigos ingleses decidió que cada uno de ellos escribiría una historia fantástica. Los amigos eran Percy Bysshe Shelley, su esposa Mary Shelley, de soltera Mary Wollstonecraft, George Gordon, más conocido como Lord Byron, Claire (Jane Clairmont), amante de Byron (aunque también debía de coquetear con Percy W. Shelley), y el médico personal de Byron, John Polidori.

La reunión tuvo lugar en la Villa Diodati que Byron poseía en Ginebra, Suiza.

De todos los personajes, solo el doctor Polidori completó la historia, Byron escribió un fragmento basado en historias sobre vampiros que había escuchado en sus viajes por los Balcanes y sobre este, Polidori creó la novela "El Vampiro" en 1819 que se considera la primera referencia literaria de este subgénero de terror.
Pero Mary Shelley concibió una idea que fue el germen de la que se considerada la primera historia moderna de ciencia ficción y una excelente novela de terror gótico. Escribió una obra que tituló "Frakenstein o el moderno Prometeo" que fue publicada en 1818 cuando tenía entonces 21 años.


En la novela, Víctor Frankenstein un estudiante de 19 años de la universidad de Ingolstadt en Baviera, construye un hombre artificial a base de fragmentos de cadáveres y al cual da vida mediente el poder de la electricidad. Se basó Mary para ello en conversaciones que matenían con frecuencia Polidori y Percy Shelley respecto a las nuevas investigaciones sobre que trataban sobre el poder de la electricidad para revivir cuerpos ya inertes.
El personaje de Frankenstein estaba basado en el científico amateur Andrew Crosse del cual Mary Shelley conocía sus actividades. Solía experimentar con cadáveres y electricidad, energía poco conocida por entonces y Mary extrajo muchos datos sobre la forma en que afirmaba crear vida a partir de ella.

La novela trata temas como la creación y destrucción de vida, de aquí proviene el subtítulo "El moderno Prometeo" ya que protagonista rivaliza con Dios, como un Prometeo moderno que arrebata el fuego sagrado de la vida a la divinidad. 

Una vez creado, el monstruo consciente, sufre por el miedo que causa a los que le ven y, por otra parte, desea amar, cosa que le es imposible. Por su origen se ve condenado a la soledad y se venga de los hombres destruyéndolos, empezando por su creador. Al final huye hacia el Ártico, donde desaparece.

Sobre el nombre Frankenstein probablemente proviene de la antigua ciudad de Silesia, hoy  Zabkowice Slaskie, ciudad de Polonia.
Otra teoría dice que proviene del castillo Frankestein cercano a Darmstadt, Alemania.

Al monstruo de Frankenstein se le conoce en la cultura popular como "Frankenstein" pero en realidad en la obra el ser no posee un nombre real, tan sólo apelaciones como "ser demoníaco", "engendro", "la criatura", "horrendo huésped".

En las versiones cinematográficas que se han realizado de la obra, no se plasma la realidad de la obra. Cabe destacar la versión de J. Whole en 1931, protagonizada por Boris Karloff  que con sus continuaciones "El retorno de Frankenstein", etc., han hecho que se confunda el nombre del creador del mosntruo con el monstruo mismo.